sábado, abril 21, 2007

Los últimos días de Emmanuel Kant

Título: Los últimos días de Emmanuel Kant
Autor: De Quincey, Thomas
Traductor: Hernández Arias, José Rafael (traducida del inglés)
Edición: 1ª. ed. , 2ª. imp.
Publicación: Madrid. Valdemar , 10/2004
Descripción: 210 p. : il. ; 17x11 cm
Encuadernación: rústica
Precio: 6,63 €
Colección: El Club Diógenes, 149
ISBN (10):84-7702-327-1

PARTES DEL LIBRO:

+ Prólogo del traductor
+ Los últimos días de Emmamnuel Kant
+ Anexo I. Anecdotario kantiano
+ Anexo II. Sobre el cráneo de Kant

CRÍTICA DE LA OBRA:

Libro de un patetismo humano casi insuperable en una edición correctísima.

Trata De Quincey en esta obra de los últimos días del filósofo de Königsberg a través de los ojos de un clérigo amigo de Kant que pasó sus últimos años a su lado: Ehregott Andreas Christoph Wasianski, antiguo alumno y amanuense de Kant. En esta biografía De Quincey nos desvela el carácter sociable de Kant, su afición a las comidas entre amigos, su tendencia a no hablar sobre su filosofía en las tertulias y su fidelidad hacia la disciplina e incluso hacia la rutina.

Un rasgo quizás que llame la atención es la consideración, no sólo de Wasianski sino de otros amigos de Kant, de que nuestro filósofo tenía facilidad para la charla tanto ligera como erudita, siendo, en muchas fiestas, gracias a estas virtudes, el centro de la conversación. Unía, como buen conversador, a estas cualidades su nula inclinación hacia el polemizar. Otra curiosidad casi de prensa rosa que revela el libro es la afición (adicción se diría a veces) de Kant por el café.

Sin embargo, es tristeza lo que en mayor medida genera la lectura de este libro, la tristeza de una mente sublime que cae abatida por la senilidad y, finalmente, por la muerte. Muerte y senilidad que conocemos como cierta e inapelable en nosotros mismos pero que al verla reflejada en un grande del pensamiento quedan, ellas también, engrandecidas y magnificadas. Triste final para el autor de "La crítica de la Razón Pura" que nos hace recapacitar sobre la vacuidad de los afanes del hombre y sobre su profunda vanidad.

Sobre la edición de esta editorial ya dije que resulta cuidadísima. No por los valores de la traducción, que me considero incapaz de juzgarlos, sino por los dos curiosos anexo que contiene. En el primero, titulado "Anecdotario kantiano", se recopilan fragmentos de textos de los más diversos autores que tuvieron contacto con Kant, la lectura de este anexo da una visión de nuestro autor más rica que la que se puede obtener de la lectura del texto de De Quincey reducida, al fin y al cabo, casi exclusivamente a los últimos días del filósofo.

En el segundo anexo, titulado "Sobre el cráneo de Kant", encontramos nada más y nada menos que un tratado frenológico sobre el cráneo de Kant con sus medidas, protuberancias, etc. ciencia del doctor Gall al más puro estilo decimonónico con fotos del cráneo incluidas.

Un libro con el que disfrutar de la prosa bella de De Quincey; un libro para reflexionar sobre la vanidad de los afanes del hombre; y un libro para conocer la gigantesca figura del padre de la filosofía contemporánea.

Sé feliz