Al amanecer, cuando de mala gana y perezosamente despiertes
Al amanecer, cuando de mala gana y perezosamente despiertes, acuda puntual a ti este pensamiento: "Despierto para cumplir una tarea propia de hombre." ¿Voy, pues, a seguir disgustado, si me encamino a hacer aquella tarea que justifica mi existencia y para la cual he sido traído al mundo? ¿O es que he sido formado para calentarme, reclinado entre pequeños cobertores? "Pero eso es más agradable." ¿Has nacido, pues, para deleitarte? Y, en suma, ¿has nacido para la pasividad o para la actividad? ¿No ves que los arbustos, los pajarillos, las hormigas, las arañas, las abejas, cumplen su función propia, contribuyendo por su cuenta al orden del mundo? Y tú entonces, ¿rehúsas hacer lo que es propio del hombre? ¿No persigues con ahínco lo que está de acuerdo con tu naturaleza?
Otros fragmentos de Marco Aurelio en este blog
Marco Aurelio; Meditaciones; libro V párrafo 1
Otros fragmentos de Marco Aurelio en este blog





2 comentarios:
¡Qué hermosas palabras!, pero qué difícil que hoy en día la gente pueda encontrar en su quehacer diario una tarea de "hombres", o humana, y no la inercia aniquilante e indigna en la que se ha convertido no sólo el trabajo. Por eso tal vez una lectura actual de este texto nos podría llevar a plantearnos si aquello a lo que dedicamos nuestra vida está de acuerdo en lo posible a nuestra naturaleza.
Comenzaría entonces así:
"Al amanecer, cuando de mala gana y perezosamente despiertes, acuda puntual a ti este pensamiento: ¿Despierto para cumplir una tarea propia de hombre?"
Salud.
Sí, lo cierto es que pensaba en lo que dices mientras colgaba las palabras de Marco Aurelio en el blog. La deshumanización, la irracionalizacíon del trabajo como consecuencia de la racionalización del sistema productivo es un hecho.
Una frase de Gibran que me encantó y que quizás haya comentado en este blog es "El trabajo es amor hecho presencia" pero qué pasa cuando esa presencia del amor de abotarga, se constriñe, se castra y se hace imposible ¿a donde se nos va el amor?
El obrar, ese impulso prometeico tan profundamente humano, se ha corrompido desde siempre por los que detentan el poder: esclavos, siervos, asalariados, son meros nombres del creador deshumanizado, sistematizado, muerto. Pero a pesar de ello ¿qué parte nos toca a nosotros, qué parte me toca a mi en esa lucha contra la deshumanización del obrar? Merece la pena luchar por intentar hacer hacer "la tarea del hombre", aunque ya sé que como todas las luchas que merecen la pena, en gran medida es una lucha perdida.
Salud
Publicar un comentario en la entrada