domingo, septiembre 30, 2007

La misología

"En realidad, encontramos que cuanto más se preocupa una razón cultivada del propósito de gozar de la vida y alcanzar la felicidad, tanto más se aleja el hombre de la verdadera satisfacción, por lo cual muchos, y precisamente los más experimentados en el uso de la razón, acaban por sentir, con tal de que sean suficientemente sinceros para confesarlo, cierto grado de misología u odio a la razón, porque tras hacer un balance de todas las ventajas que sacan, no digo ya de la invención de todas las artes del lujo vulgar, sino incluso de las ciencias (que al fin y al cabo les parece un lujo del entendimiento), hallan, sin embargo, que se han echado encima más penas que felicidad hayan podido ganar, y, más que despreciar, envidian al hombre común, que es más propicio a la dirección del mero instinto natural y no consiente a su razón que ejerza gran influencia en su hacer y omitir."


Inmanuel Kant ;Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres.


Para saber más de la ética de Kant recomiendo las siguientes páginas, la primera es más divulgativa y la segunda es un capítulo de la clásica obra de Peter Singer "Compendio de Ética":

http://www.cibernous.com/autores/kant/teoria/etica/indice.html

http://www.gobiernodecanarias.org/educacion/usr/ibjoa/et/sing14.html

lunes, septiembre 24, 2007

¿Qué quieres ser de mayor?



Vía menéame me llega el vídeo que acompaña a este post. Aunque abusa de algunos lugares comunes como, por ejemplo, de la manida dicotomía niño-feliz / adulto-desdichado, me parece un vídeo valioso que muestra la creatividad de la cultura libre que tiene a Internet como su medio de expresión y que por supuesto da que pensar.

Yo, como el protagonista del vídeo, me quedo con la reflexión pero también con "la mayoría de edad de la razón" que supone pensar en libertad sin los miedos ni las debilidades de un niño y sin el desencanto y la cobardía de las "personas mayores". Siempre he sospechado que la idealización de la infancia es un error, una utopía cobarde que pretende decirnos que todo tiempo pasado fue mejor y que juega con el resentimiento y el derrotismo en el aquí y el ahora.

De todos modos, creo que el vídeo retrata más que bien a muchos de nosotros, corriendo como borregos a descansar como borregos con el alma cansada de tantos "mañana será otro día".

En fin.

Sé feliz

viernes, septiembre 21, 2007

Contemplar un cadáver de pájaro

Este texto pertenece a la recomendable obra de Roger-Pol Droit "101 experiencias de filosofía cotidiana"


Experiencia de Filosofía cotidiana número 35


CONTEMPLAR UN CADÁVER DE PÁJARO

Duración: de 10 a 15 minutos
Material: un pájaro muerto, preferiblemente varios días atrás

Efecto: meditativo


Los hay por todas partes en el campo. En primavera sobre todo, o en pleno verano. Si tenemos la costumbre de pasear, es inevitable encontrarnos alguno. Es una cría que ha caído del nido o un pájaro joven atacado por un ave rapaz y que no ha sobrevivido a las heridas, o un adulto al que han disparado y se ha refugiado en un rincón tranquilo para morir. No se preocupe por las causas. Ni del cómo ni el porqué. En lugar de pasar de largo dejando al pájaro muerto donde está, esta vez lo contemplará.


Mire con atención las plumas descoloridas, a menudo recubiertas ya de polvo o un poco de tierra. Observe el ojo grisáceo o blancuzco, vaciado tal vez, y las hormigas que van y vienen, o algunos gusanos. Fíjese en las pa
rtes inertes, abandonadas, deshechas. Busque los huesos, tan visibles, tan finos. No olvide sobre todo la vejación, la pérdida, esa manera enlodad e ingenua en que un pájaro es un cadáver en tierra, humillado, limpiamente, pero que lo ignora por completo y se refugia en una profundidad ajena al sueño.

Si duda, si mira con atención, con los ojos bien abiertos, al principio el espectáculo le parecerá triste. Una vida que se ha apagado. Un cuerpo fuera de lugar, un pájaro que yace en el suelo, inmóvil. Algo así como la derrota total, el fracaso. La experiencia debe consistir en salir de ahí mirando cada vez más clara y más distintamente.

Usted ve que el pájaro no revivirá nunca. Y también que no siente nada. Y que es así, sin quejas ni
lamentos. Sin nostalgias ni recriminación. Cuanto más mira, más debe saber que, en la presencia de ese cadáver, no hay nada que pueda dar pie a un lamento. No hay más que el presente. Y usted empieza a saber que es perfecto. Porque es lo único.

De entrada no es comprensible. Quizás sea que, en rigor, no es algo que se pueda comprender, sino solamente experimentar. En cualquier caso, lo que usted comprobará, si abre los ojos lo suficiente, es que no hay ningún otro mundo que ver. Que todo, absolutamente todo, está aquí, ahora. En el presente, dado. Nada más, antes, en otra parte en el tiempo o en el espacio, que sea diferente, mejor, preferible, comparable, lamentable. Solo esto.

domingo, septiembre 16, 2007

La aventura de héroe

"Haz sin apego el trabajo que tienes que hacer... cédeme todas tus acciones, con la mente concentrada en el Yo, libérate de la nostalgia y del egoísmo, lucha sin dejarte perturbar por la congoja." Bhagavad Gita (2:22-24)


Joseph Campbell en su obra "El héroe de las mil caras" sostiene que la tarea del héroe es el proceso de desarrollo, psicológico e incluso metafísico, que sufrimos cada uno de nosotros. El mito del héroe es, por lo tanto, un arquetipo universal que se repite en todas las culturas con diversas variantes: el rey Arturo, Arjuna o Skywalker tienen más similitudes de las que podemos imaginar; en este trabajo analizaré este proceso con las fases que describe Campbell en la obra ya citada.

"El héroe mitológico abandona su choza o castillo, es atraído, llevado, o avanza voluntariamente hacia el umbral de la aventura. Allí encuentra la presencia de una sombra que cuida el paso. El héroe puede derrotar o conciliar esta fuerza y entrar vivo al reino de la oscuridad (batalla con el hermano, batalla con el dragón; ofertorio, encantamiento), o puede ser muerto por el oponente y descender a la muerte (desmembramiento, crucifixión). Detrás del umbral, después, el héroe avanza a través de un mundo de fuerzas poco familiares y sin embargo extrañamente íntimas, algunas de las cuales lo amenazan peligrosamente (pruebas), otras le dan ayuda mágica (auxiliares). Cuando llega el nadir del periplo mitológico, pasa por una prueba suprema y recibe su recompensa. El triunfo puede ser representado como la unión sexual del héroe con la diosa madre del mundo (matrimonio sagrado), el reconocimiento del padre-creador (concordia con el padre), su propia divinización (apoteosis) o también, si las fuerzas le han permanecido hostiles, el robo del don que ha venido a ganar (robo de su desposada, robo del fuego); intrínsecamente es la expansión de la conciencia y por ende del ser (iluminación, transfiguración, libertad). El trabajo final es el del regreso. Si las fuerzas han bendecido al héroe, ahora éste se mueve bajo su protección (emisario); si no, huye y es perseguido (huida con transformación, huida con obstáculos). En el umbral del retorno, las fuerzas trascendentales deben permanecer atrás; el héroe vuelve a emerger del reino de la congoja (retorno, resurrección). El bien que trae restaura al mundo (elixir)."

Joseph Campbell; El héroe de las mil caras; FCE 10ª edición, pp. 223-224

Como ya expuse en este otro trabajo anterior el monomito del héroe consta de tres partes bien diferenciadas y reconocibles: La Partida, La Iniciación y El regreso. Dividiré este trabajo en estas tres partes.


LA PARTIDA:

+ La llamada de la aventura

+ La negativa al llamado

+ La ayuda sobrenatural

+ El cruce del primer umbral

+ El vientre de la ballena


El primer momento de la partida es precisamente "La llamada de la aventura". En la cotidianidad de la vida del héroe entra, de repente, la llamada hacia lo Otro, hacia otra realidad extraña lejana y misteriosa; en ese momento el horizonte familiar del héroe queda roto o, al menos, desquebrajado y se muestra insuficiente para colmar su anhelo. Esta ruptura con la cotidianidad hace que el heraldo de la aventura sea, en ocasiones, un ser extraño, inusual e incluso ominoso o terrible. Ahora la apacible tranquilidad del héroe queda rota para siempre.


En el héroe moderno Luke Skywalker los heraldos de la aventura son los androides C-3PO y R2-D2, figuras no humanas que casualmente aparecen en la vida de Luke trayendo el mensaje de la princesa Leia. Este es el esquema típico de la llamada como podemos ver en otros personajes míticos como los profetas llamados por Yahveh (v. gr. Jonás) o como Odiseo llamado para la Guerra de Troya por Menelao y Palamedes.


A menudo en el mito, y en nuestra propia vida si lo pensamos bien, ocurre que el llamado no es escuchado, y entonces esa llamada gozosa a la aventura se transforma en una exigencia dramática y al héroe solo le quedan dos opciones: o seguir esa llamada o dejarse aniquilar. Este momento de esta fase la llama Campbell "La negativa al llamado" y denota un apego excesivo hacia el ego infantil, hacia la estructura psíquica o cultural que se nos ha presentado ya como insuficiente. Es la tentación que sufrimos todos de "quedarnos estancados"; de no seguir adelante; o de pensar "así se está bien". En nosotros esa tentación a veces es tan poderosa que nos vence, en el héroe no porque caer en ella supone, como he dicho, su aniquilación.


Siguiendo con el ejemplo de Skywalker, esta negativa no es encarnada por él mismo sino por su tío que intenta evitar que su sobrino e hijo adoptivo siga los caminos de su verdadero padre "Darth Vader". Odiseo también intenta desentenderse de la llamada a la aventura y Jonás de la voz de su Dios. Pero en todos estos ejemplos la negativa tuvo que retirarse, una tragedia mayor se aproxima si es desoída: en Skywalker es la muerte de su familia adoptiva, en Odiseo el peligro de matar a Telémaco con el arado; y en Jonás ser tragado por la ballena. Desoír el llamado de lo maravilloso nos condena irremisiblemente.


Una vez aceptada la llamada el futuro se le presenta al héroe como algo terrible, misterioso y casi insuperable para él; sólo gracias a una ayuda externa y sobrenatural que le otorga algún amuleto o instrumento de poder que le ayudará en la aventura puede el héroe acopiarse de fuerzas para su empresa. Esta fase es denominada por Campbell "La ayuda sobrenatural". Una vez que el héroe asume su destino el Universo parece conjurarse para que alcance su objetivo.

Obi-Wan Kenobi una vez ha rescatado in extremi a Luke de los bandidos tusken le regala la espada de luz de su padre, arma poderosa y mágica de todo héroe jedi. O valga también el ejemplo de Aquiles que una vez que decide finalmente retomar las armas y enfrentarse a Héctor recibe las armaduras de Hefesto de mano de su madre Tetis.

Ya en posesión de una nueva fuerza el héroe debe enfrentarse a "El cruce del umbral". Este umbral es la puerta abierta a lo desconocido, en este punto empieza la verdadera aventura y el primer peligro se le hace presente al héroe. Funciona algo así como una segunda ruptura con lo cotidiano pero esta vez radical y sin retorno; una vez pasado el umbral el héroe no puede volverse atrás. La aventura es siempre pasar de lo conocido a lo desconocido por lo que no es extraño que la frontera entre esos dos mundos esté protegida por un dragón, por un ogro o un monstruo.


La prueba a la que es sometido Skywalker por Yoda en el satélite Dagobah y en la cual Luke se enfrenta a una imagen de Darth Vader (que al caer la máscara resulta ser él mismo) es
un ejemplo de este cruce del umbral: una lucha que implica un no retorno en su adiestramiento y un conocimiento profundo del misterio. Campbell utiliza las Simplégades de los Argonautas como ejemplo de este cruce del umbral.

Por último, se puede decir que el héroe cuando cruza el umbral ha roto definitivamente con su mundo cotidiano, es decir, ha muerto, ha dejado atrás para siempre la vida común. Está ya en el reino de la aventura que Campbell llama "El vientre de la ballena" es decir, entra de lleno en la iniciación de su renacimiento.


Hércules, sin ir más lejos, tras matar a sus hijos (renuncia a la cotidianidad) debe renunciar a sí mismo y someterse a su rival Euristeo para emprender los doce trabajos que le harán famoso.

LA INICIACIÓN:
+ El camino de las pruebas

+ El encuentro con la diosa

+ La mujer como tentación

+ La reconciliación con el padre

+ Apoteosis

+ La gracia última


Si el héroe ha renunciado a su vida no es para la muerte sino para alcanzar una vida más plena; no busca en su labor la disolución en la nada sino la reconstitución más profunda de su personalidad. Esta reestructuración del ego del héroe se realiza a través de las pruebas o, si se prefiere, de los retos parciales que llevarán al héroe paulatinamente hasta el final del camino. En estas pruebas el héroe se enfrenta continuamente a la muerte que nunca le alcanza pero que curte su espíritu hasta transformarlo en lo que "verdaderamente es".


Al abandonar a Yoda Luke "no está preparado" pero esta falta de preparación es también condición para llegar a estarlo, el héroe sólo se hace gracias a las pruebas que supera total o parcialmente; así llega a ser un definitivo caballero jedi. En las doce pruebas que realiza Hércules consigue su libertad, sus armas y su famosa armadura de piel de león (el león de Nemea). No sólo es que el héroe hace las pruebas sino que también las pruebas hacen al héroe. Este es "El camino de las pruebas".


Campbell dedica dos apartados dentro de la fase de la iniciación al encuentro del héroe con la mujer que denomina "El encuentro con la diosa" y "La mujer como tentación". Este encuentro con lo femenino representa el matrimonio místico, el encuentro con lo más sagrado; la mujer simboliza la totalidad de lo que puede conocerse y es a veces representada por una princesa o, en ocasiones, por la Naturaleza entendida como "Alma del Mundo". La unión o fusión con la mujer en el acto sexual (implícito o explícito) representa en el mito la comunión con el Ser del mundo. Pero este encuentro con la mujer, como he dicho, también tiene su faceta negativa: "La mujer como tentación". Y es que la Naturaleza puede ser dulce y tranquila o terrible y destructiva como la madre del niño pequeño que puede representar el amor edípico o la amenaza de castración. Así el héroe se encuentra a lo femenino conjuntamente en la princesa y en la bruja, en la madrastra o en el hada madrina asumiendo en este encuentro que bien y mal, odio y amor, destrucción y construcción no son más que facetas de la misma esencia del Todo.


Huelga poner ejemplos de la presencia de la mujer en los cuentos heroicos pero, en el ejemplo de Luke Skywalker, que nos ha venido acompañando desde el inicio de este estudio, se ve claramente la importancia de la unión con lo femenino cuando el héroe busca esa "Fuerza" que es entendida como una potencia cósmica subyacente que mantiene y alimenta el Universo y lo vivifica (como una madre que mantiene y alimenta a sus hijos). Y a pesar de esta faceta gratificante de la Fuerza existe otro lado, el "lado oscuro" de la Fuerza... violento, salvaje, terrible pero tan real como el lado luminoso de los caballeros jedis.


Justo después del reconocimiento y la asunción de la doble faceta de lo femenino el héroe llega a "La reconciliación con el padre". Esta fase es dependiente de las anteriores; en el desarrollo infantil el niño sólo supera la animadversión hacia el padre cuando ha comprendido el papel de la madre en la unidad familiar y su relación con ella, sólo así el niño supera el complejo edípico (o de Electra según el caso). En el mito heroico ocurre algo parecido: el protagonista del mito, el héroe, se reconcilia con el padre (rey que no quiere casar a su hija) tras haberse reconciliado con lo femenino (rescatar a la princesa). El padre puede ser representado por un ogro, un dragón, un monstruo, un rey o cualquier otra cosa que tenga presa a una dama. Cuando el héroe comprende que el padre representa las facetas de sí mismo que le impiden aproximarse a lo femenino (madre, mujer, verdad...) es cuando se reconcilia con él y se reconcilia consigo mismo.


Aquiles se reconcilia con Agamenon en la guerra de Troya, el hijo pródigo o Luke Skywalker con sus respectivos padres etc.


En la siguiente fase, "Apoteosis", el héroe reconciliado con el padre y la madre reconoce que ellos no son más que una realidad aparentemente polar pero realmente una. La apoteosis ocurre cuando el héroe ha superado la conceptualización dual y comprende la unidad prístina del todo, en este momento obtiene un conocimiento más profundo de la realidad y de sus múltiples formas. Aquí, a mi juicio, Campbell cae en un exceso de misticismo e introduce una fase en el desarrollo del mito del héroe que estaba ya implícita en las dos anteriores.


La última fase de la Iniciación es "La gracia última" y sigue la dinámica mistificante de la fase anterior. La gracia última se esconde en el corazón del héroe pero es representado como el tesoro o el reino que se gana tras haber vencido al dragón (padre) y rescatado a la princesa (madre). La gracia última es "La fuente de la eternea juventud", "El vellocino de oro", "El santo grial" o "La piedra filosofal" metáfora del tesoro que guardamos cada uno de nosotros en nuestro espíritu. En palabras de Campbell:


" La agonía de romper las limitaciones personales es la agonía del crecimiento espiritual. El arte, la literatura, el mito y el culto, la filosofía y las disciplinas ascéticas son instrumentos que ayudan al individuo a pasar de sus horizontes limitados a esferas de realización siempre creciente. Conforme cruza un umbral después de otro y somete a un dragón después de otro, aumenta la estatura de la divinidad a quien él implora su más alto deseo, hasta resumir el cosmos. Finalmente, la mente rompe la esfera limitadora del cosmos hacia una realización que trasciende todas las experiencias de la forma, todos los simbolismos, todas las divinidades: la apreciación del inevitable vacío.

[...]

Esa fuente de vida es el corazón del individuo y dentro de sí mismo ha de encontrarla, si puede romper las capas que la cubren."

Ed. cit. pp 175-176

EL REGRESO

+ La negativa al regreso

+ La huida mágica

+ El rescate del mundo exterior

+ El cruce del umbral del regreso

+ La posesión de los dos mundos

+ Libertad para vivir


Tras haber alcanzado el triunfo en su aventura el héroe debe volver a llevar la "buena nueva" para el mundo del que partió. El primer inconveniente en este regreso es que el héroe se niega a regresar rechazando su responsabilidad: es la fase denominada "La negativa al regreso". Una vez satisfecho el anhelo ¿qué razón podría tener para volver? Este nuevo impulso asocial del héroe triunfante es finalmente superado pero con dificultad.


Ejemplo paradigmático de la fase del regreso en el monomito es "La Odisea" de Homero en la cuál el héroe griego sufre la tentación de permanecer eternamente con la ninfa Calipso en su isla (precisamente Calipso promete a Odiseo la inmortalidad si se queda con ella) pero al final Odiseo rechaza su ofrecimiento y comienza su regreso. El episodio de los lotófagos, que olvidan el deseo de regresar a su hogar, en el canto IX de la Odisea es un ejemplo más de esto.

Una vez superada la negativa al regreso el héroe emprende "La huida mágica", una huida apresurada para no ser atrapado por el sosiego reconfortante que ofrece el tesoro hallado. Esta fuga es impedida por los demonios y ángeles del Otro Mundo que quieren evitar que el héroe escape con un pedazo de ese Universo.


La ira de Hera que cae sobre Odiseo al abandonar la isla de Calipso es un nuevo ejemplo de esto. Un héroe moderno, Indiana Jones, suele encontrarse también en esta necesidad de huida presurosa: cuando coge la joya el templo se viene abajo o salta el dispositivo de una trampa que le obliga a correr. El héroe que ha conquistado el tesoro debe huir para poder salvarse a él y a su triunfo.


Campbell identifica a "El rescate del mundo exterior" como la tercera fase de este nivel. Esta fase tiene su paralelo en la fase de "La partida" denominada "La ayuda sobrenatural": de la misma manera que al iniciar la aventura el héroe necesita algún poder mágico que le auxilie en su empresa, de igual modo necesita un último apoyo para volver al mundo exterior. Así como para cruzar el umbral de entrada necesitó el amparo del Otro Mundo (de un dios, un ángel, un gnomo etc.) ahora para volver al mundo cotidiano el héroe precisa del sostén de ese Otro Mundo para subir el último peldaño de la escalera.


La huida de Odiseo de la isla de Calipso es frustrada por Poseidón que lo abate de su barca pero cuando el héroe va a ser tragado por las olas Ino, divinidad marina menor, lo salva de morir ahogado y le da una piel mágica sobre la que podrá nadar y llegar al país de los feacios (canto V de la Odisea). Este rescate del mundo exterior viene también representado en las modernas películas de aventuras por la mano que salva al héroe de caer en el último momento o por el pasadizo secreto que se abre repentinamente cuando todo parecía perdido.


En la fase siguiente "El cruce del umbral del regreso" el héroe se enfrenta a un nuevo peligro: la incomprensión por parte de sus antiguos compañeros de su misterio. El héroe ya no es él mismo y su reino "no es de este mundo"; su mensaje pronto se anquilosa y el héroe pierde su pristina pureza y se enfanga en el mundo de la cotidianidad. La palabra viva se transforma en letra muerta, en dogma, en racionalizaciones superficiales; el héroe de salvador se convierte en tirano que ha olvidado su destino... al final de su andadura se ha transformado en el Ogro con el que luchó, un Ogro que defiende un mensaje que otrora estaba preñado de vida. Pero el verdadero héroe sabrá como superar esta fase.


El destino desigual de dos iconos del siglo XX se me antoja un buen ejemplo de lo que Campbell quiso decir; me refiero a Fidel Castro y El Che. Ambos participaron en el derrocamiento de una tiranía y en la instauración de una sociedad más libre y más igualitaria; uno quedó atrapado en esta tarea y se convirtió en su celoso guarda; otro supo superar ese anquilosamiento, es
e ensimismamiento en el poder terrenal y tras la instauración de una nueva sociedad prefirió ser su heraldo antes que su guardián. Y es que, de hecho, la tarea del héroe es inacabable como veremos a continuación.

Pero el auténtico héroe vence este último riesgo y es capaz de bailar entre los límites de ambos mundos: "La posesión de los dos mundos".Queda explicado en la fase anterior lo que supone esta posesión: no dejarse atrapar por el tesoro, por el mensaje, por lo conquistado; en definitiva, no dar nunca la aventura por concluida.

Valga el ejemplo de antes del Che o el ejemplo, más actual, de Gollum que no puede llegar a esta fase y es dominado por su tesoro convirtiéndose en su guardián y en su prisionero.


Y llegamos al final de todo... ¿cuál es el resultado del pasaje milagroso y del regreso? Campbell responde que "Libertad para vivir". El héroe que no es atrapado por su mensaje no se diviniza o más bien sólo se hace Dios humanizándose. Esta es la libertad absoluta en la que el héroe, el hombre, nosotros mismos nos reconciliamos con la muerte y por lo tanto con la vida. La finalidad del héroe es la reconciliación total no sólo consigo mismo sino con la colectividad y con el mundo. El héroe, por eso, sólo se transforma en Dios tras su muerte y se transforma en Dios porque ha sido verdaderamente hombre.


Skywalker renunciando al poder del lado oscuro de la Fuerza consigue unirse en ella; Frodo, renunciando a la posesión del anillo consigue llegar a la Tierra de los Elfos; Jesús renunciando al Reino Terrenal sube a los Cielos; y Heracles arrojándose al fuego llega al Olimpo. La libertad suprema es el desapego supremo y la meta final de toda aventura. En palabras de Jorge Guillén:


Ser nada más. Y basta.

Es la dicha absoluta.

Sé feliz

miércoles, septiembre 12, 2007

Imagenes de la verdad



"Todo aquello en lo que es posible creer es una imagen de la verdad"


William Blake

domingo, septiembre 09, 2007

Como funciona la educación II

Txema Tools ha tenido el detalle de mandarme la viñeta de Peter Kuper que acompaña este post. La imagen refleja de otra manera la misma idea que esta otra viñeta de Jodorosky que publiqué hace tiempo.

El maltrato físico o el abuso sexual sobre la infancia es algo que creo que aterra a cualquiera pero también deberíamos de ser sensibles y luchar contra ese otro maltrato de la imaginación y abuso de la autoridad sobre el niño que parecen ser las piedras angulares de los programas educativos de los Estados.

Otra educación es posible, no digo fácil... digo posible.

Sé feliz


(haz clic en la viñeta para ampliar)

miércoles, septiembre 05, 2007

Novedades penales: la presunción de culpabilidad

He tratado en alguna ocasión en este blog del enfrentamiento que existe entre los usuarios de internet y los grandes monopolios discográficos: redes de intercambio, derechos de autor, el canon sobre productos informáticos, etc. Es un tema que me interesa por sí mismo y por como me implica personalmente como usuario de la red pero, también me interesa de un modo más sociológico como un método para comprobar la manipulación mediática de los grandes oligopolios (que cualquier internauta es un delincuente en potencia es uno de los eslóganes favorito de la SGAE y sus acólitos), la estrecha vinculación entre la industria y la política con leyes ad hoc para esquilmar económicamente al usuario en beneficio de los grandes capitales, la impotencia de la mayoría frente a decisiones adoptadas por minorías que supuestamente velan por los intereses generales (intereses que ellos conocen pero nosotros no), etc. En definitiva este conflicto y la reticencia de los poderes públicos hacia el intercambio libre de información es un mínimo ejemplo de como funciona el Sistema aparentemente tan justo y democrático: a través de la imposición y de la manipulación.

Por todo lo anterior me han estremecido estas declaraciones del mandamás de la SGAE (conocidas vía el blog de David Bravo) en las que el cabecilla de esta organización sin ánimo de lucro afirma que
Hay presunción de inocencia, sí. Pero también hay una presunción de culpabilidad.”

No sé en que tipo de innovaciones legales soñará este individuo con la introducción de la “presunción de culpabilidad”¿En que la policía encarcele al primero que pase por la calle “por si acaso”? ¿En que la DGT nos mande aleatoriamente multas a los conductores por exceso de velocidad o conducción temeraria por “los culpables que se escapan”? ¿O incluso que vayamos a juicio para demostrar que no hemos secuestrado a Maledaine o asesinado a Kenedy?

Estas declaraciones muestran a las claras QUÉ es la SGAE y cuál es la sociedad en la que sueñan sus directivos y miembros... y ojalá solo fueran ellos...

Sé feliz

martes, septiembre 04, 2007

101 Experiencias de filosofía cotidiana

Título: 101 Experiencias de filosofía cotidiana

Autor: Droit, Roger-Pol (1949- )
Traductora: Andrés Gromaches, Esther
Publicación: Barcelona. Grijalbo , 02/2003
Descripción: 224 p. ; 22x15 cm; rústica.
Precio: 17,50 €


El libro de Droit que comentamos nos propone 101 experiencias que nos harán descubrir lo estrechos y frágiles que son los muros de eso que llamamos "vida cotidiana". Por que cuando una experiencia de la "vida cotidiana" se convierte en un experiencia filosófica la cotidianidad estalla en mil pedazos y nos vemos inmersos en el desasosegante y maravilloso mundo de lo extraordinario. Y esto es lo que propone Droit.
Descotidianizar o "extraordinizar" nuestra existencia común es la pretensión fundamental del libro. El baile de unas motas de polvo en un rayo de luz, el cadáver de un pájaro muerto o la visión de una mujer en el quicio de una ventana son puertas abiertas para la reflexión filosófica, son una entrada insospechada al mundo de lo imaginario, de lo irreal, de lo extraño. Otras experiencias del libro exigen cierta preparación, no dependen de lo fortuito sino de la premeditación; depende de un ejercicio de nuestra imaginación, por ejemplo, convertir el hecho de ir a comprar el pan o unos sellos en una interpretación teatral.
Las 101 experiencias están escritas, según Droit en la Introducción al libro, para ser realizadas pero también, a mi juicio, para ser imaginadas; pero imaginadas o realmente realizadas todas ellas nos transportan a un universo que se nos muestra complejo, rico, casi, casi como infinito y nos permiten comprender la esencial importancia de todo lo que nos rodea, de todo lo que somos y hacemos. Como ya dije, la fragilidad de lo real, de nosotros mismo y nuestra radical pequeñez, nos convierten, en estas experiencias, en el centro de un universo descentralizado, ajeno, gratuito y, por eso mismo, maravillosamente mágico.
A modo personal un hecho que me ha llamado la atención del libro es que ya he realizado algunas de las experiencias que sugiere Droit sin advertir que eran experiencias filosóficas, incluso constatando lo mismo que Droit constata en sus reflexiones sobre las experiencias. Irónicamente muchas de estas experiencias las hice casi siendo un niño, lo que corrobora que siendo la admiración y el asombro las actitudes filosóficas esenciales el niño es el filósofo más autentico e incondicional... ¿o quizás que el filósofo el niño más irreductible? Seguro que leyendo este libro más de uno descubra que también ha experimentado ese asombro y esa admiración por el mundo que hemos dado en llamar filosofía.

Sé feliz

(Si quieres ver un ejemplo he subido la experiencia de filosofía cotidiana número 35 como muestra)

sábado, septiembre 01, 2007

Reflexión sociológica sobre la muerte de Antonio Puerta

Me llega vía menéame esta reflexión de Manuel Espinar sobre la repercusión mediática de la muerte del jugador del Sevilla F.C. Antonio Puerta. No tengo nada que añadir a su reflexión, efectivamente en este país, y en todos los demás me atrevería decir, existen muertes mediáticas "de primera" y otras que siendo humanamente más trágicas y políticamente más denunciables quedan en un segundo plano. Aún teniendo esto en cuenta considero que el análisis de Espinar peca de obviedad y superficialidad; voy a explicar por qué.

En primer lugar creo que su reflexión se nos ha ocurrido a todos cuando suceden atentados contra los intereses del Estado Español, accidentes de famosos (recordemos la nausea informativa del accidente de Lady Di), enfermedades a personajes públicos o bajas en las guerras en las que el Estado Español esta inmerso. Los muertos del Estrecho o los muertos en el trabajo por accidentes evitables deberían ser cubiertos, también, informativamente, mucho más teniendo en cuenta que son muertes que pueden evitarse y que denuncian de suyo las contradicciones del Sistema. Esto, repito, es algo obvio sobre lo que todos nosotros hemos reflexionado más de una vez. Por otro lado, es obvio que los medios de propaganda de las democracias liberales no van a ser precisamente las encargadas de poner en evidencia las contradicciones del Sistema. Es por todo esto que la reflexión de Espinar, aún siendo acertada, me parece que peca de obvia; los que hemos soportado asqueados los "reality show" sobre la muerte de Paquirri, Lady Di o Antonio Flores hace tiempo que tomamos la única decisión que cabe ante ese nuevo pero sutil NODO que es la televisión: prescindir de ella en nuestras casas e ignorarla en nuestra vida cotidiana.

En segundo lugar, me parece interesante pensar en las razones sociológicas de una noticia así y de sus efectos obvios en el grueso de la población. Todos podemos entender la realmente dramática muerte de Puerta y las razones de este drama: su juventud, su vitalidad, el hecho de estar esperando un hijo, etc. nos hacen ver que ciertamente su muerte ha sido un hecho triste y dramático pero, esto no justifica, como ya vimos, que su muerte haya provocado socialmente la consternación que de hecho ha provocado. Aunque podríamos pensar que el bombardeo informativo ha contribuido a que se produjese este efecto en la población, cosa cierta por otro lado, esto aún no explicaría las razones sociológicas de esta sensación colectiva de drama ni las necesidades sociales que este estallido emocional colectivo satisface. Esta situación, conviene recordar, no es nueva y en España hemos tenido otras situaciones de "consternación social" parecida a la actual, aunque por distintas razones, desde siempre: las citadas muertes de "famosos", las niñas de Alcasser, la muerte de Miguel Ángel Blanco, el secuestro de Ortega Lara y un largo etcétara. Algunos de estos ejemplos provocaron una "consternación social" mayor o menor, sufrieron una manipulación política y mediática de diferente nivel pero tienen en común algo entre ellas y el fallecimiento de Puerta: la sensación de un "drama colectivo".

Pero sigue en pie mi pregunta: aunque es obvio el papel de los medios de masas en la generación de esta sensación de "drama colectivo" que su finalidad sea la de distraer la atención me parece insuficiente, para distraer la atención basta Paula Vázquez o Ramón García... ¿cuál es la finalidad profunda, entonces, de estos mediáticos "dramas colectivos" de los que la muerte de Puerta es un ejemplo menor? A mi entender la verdadera finalidad es la de generar en la sociedad una catarsis emocional colectiva que produzca un falso sentimiento de unidad; este sentimiento ficticio de unidad satisface una necesidad humana fundamental: el deseo de un animal tan hipersocializado como es el hombre de no sentirse solo.

Esta idea se me ocurrió viendo las imágenes de masas llorosas en el sepelio o a las puertas del hospital. La imagen de esas masas heterogéneas de gente llorando por un mismo motivo me recordó casi al instante las imágenes de la Semana Santa de mi ciudad en donde miles de personas se emocionan colectivamente ante el paso de esculturas que representan hechos dramáticos: la muerte de un joven inocente en la cruz y la representación del llanto de una madre buena y amorosa ante la muerte de su hijo. La descarga emocional que para un creyente supone este "drama colectivo" es equiparable a esa catarsis que nos sirven en bandeja los medios de comunicación de masas cada dos por tres en los telediarios. La indignación, el llanto o el odio hacia los malvados une al grupo ante un hecho determinado, ya sea la muerte de Jesús de Nazaret, de Puerta o el secuestro de Madeleine, fortaleciendo la socialización del grupo y la descarga afectiva que al ser grupal está desinhibida. Dejo al lector hayar los múltiples ejemplos que de este "drama colectivo" y su función socializante se encuentran en el resto de religiones o de grupos socialmente cohesionados.

La decadencia y paulatina desaparición de la religión cristiana en Occidente ha favorecido que en las democracias burguesas este papel de generar "dramas colectivos" cohesionantes y catárticos haya sido asumido por la televisión.

Llegando al final de este post podemos preguntarnos: ¿es posible que esta necesidad fundamental del hombre de la cohesión social mediante las emociones sea satisfecha de una manera más constructiva que con la creación pseudomitológica del "drama colectivo"? Personalmente creo que sí pero que es una solución antes ética que sociológica; es decir, que para no ser víctimas de un sentimiento de cohesión social ficticio y emocionalmente superficial deberíamos construir una personalidad con una afectividad madura en la que los vínculos de fraternidad fueran prioritarios frente a otros vínculos insatisfactorios e impuestos al individuo por un entorno social patológico. Este es un proyecto ético que depende de cada cual y no de ninguna política... como pasa en casi todo lo que importa.

Sé feliz

P.D. Para analizar como las sociedades laicas occidentales buscan otros medios para satisfacer los anhelos que antes cubrían las religiones recomiendo encarecidamente la lectura del libro del erudito rumano Mircea Eliade "Lo sagrado y lo profano"; un análisis que establece paralelismos muy significativos y plantea cuestiones sobre las consecuencias de la decadencia de la religiosidad en Occidente sin moralinas estériles.