jueves, mayo 31, 2007

Así NO se vota en Euskadi

El fin de semana pasado tuvo lugar aquí en España esa pantomima triste con la que los tiranos pretenden legitimar su tiranía, es decir, elecciones. Como es lógico no fui a votar y tampoco seguí el desarrollo de las elecciones ni su resultado ¿alguien dudaba que iba a ser más de lo mismo? En todo caso tuve la ocasión de ver, vía menéame, el siguiente video que me gustaría comentar:



Bien, en primer lugar el hecho obvio de la manipulación. No hay que ser muy sagaz para darse cuenta de ella pero como nos llevan engañando desde la más tierna infancia quizás haya pasado desapercibido: se da la noticia de manifestaciones en los colegios electorales y a continuación, sin solución de continuidad, se da la noticia de ataques con cócteles molotov en algunos edificios gubernativos. El incauto espectador asocia un hecho al otro y establece, consciente o inconscientemente, que los de las pancartas son los de los cócteles... Sin más ni más y como quien no quiere la cosa establecen una relación causal entre un hecho y el otro que el espectador se tragará sin rechistar. No nos sorprende y todos sabemos como funciona esto de la democracia... ¿o no?

Pero lo importante es la segunda cuestión y tiene que ver con el uso de la violencia en las democracias occidentales. La razón por la que esas personas protestan es la siguiente: el partido al que les gustaría votar lo han ilegalizado. Claro, que como la democracia española es una democracia "hecha y derecha" (más derecha que hecha para que nos vamos a engañar) alguna razón habrá ¿no? Pues claro hombre no te asustes: el partido ilegalizado ANV es un partido nacionalista vasco que simpatiza con la izquierda abertzale, como esta izquierda nacionalista es "del entorno" de ETA, el partido ANV queda ilegalizado ipso facto... nada más lógico. Estas personas lo que hacen es manifestar su indignación contra la decisión "democrática" en cuestión. Por cierto y antes de seguir, eso de pertenecer al "entorno de" me lo tienen que explicar es como si digo que un marroquí pertenece al "entorno de" Al Quaeda o que un europeo pertenece al "entorno de" George Bush: una buena excusa para azuzar fanatismos y decisiones totalitarias sin ninguna justificación racional. Pero bueno, ya sabemos como funciona la democracia así que voy a continuar.

Como cualquier lector de este blog e incluso de este post se habrá dado cuenta yo no votaría al ANV ni borracho, ni al PP ni al PSOE ni a nadie, vamos. El ANV es un partido comunista y nacionalista y a mi me vale uno solo de esos rasgos para deplorar la ideología de un partido político pero esa no es la cuestión. No creo ni en el sistema democrático ni en el partido este pero, eso no hace que me deje indiferente su ilegalización. La ilegalización de cualquier persona o grupo me parece un atropello comulgue o no con mi ideología. Así que he de dejar claro que no simpatizo con el ANV como partido pero sí simpatizo con sus militantes como víctimas de una injusticia.

Y ahora la reflexión final ¿cómo ejerce la violencia la democracia? Porque vemos en el video que los "demócratas" que van a votar a partidos que ilegalizan a otros partidos son si no víctimas de la violencia sí, al menos, violentados por los que protestan (a nadie le gusta ir a votar mientras le recuerdan que es un fascista para qué nos vamos a engañar); de este modo el que prohíbe a 200.000 vascos votar aparece no como verdugo sino como inocente víctima ¿cómo lo han conseguido? De la siguiente manera: existen dos tipos de violencia, una violencia explícita y fácilmente visualizable y otra implícita que es más difícil de percibir. Ambas son violencia y ambas pueden llegar hasta el aniquilamiento de una persona pero estos dos tipos de violencia no tienen la misma rentabilidad mediática. Lo voy a explicar con un ejemplo: imaginemos que llevo a alguien en mi coche por una carretera a 80 Km/h aproximadamente, en esta situación mi acompañante me pide que le deje bajar y yo le digo que no, que si quiere bajar que lo haga pero que yo no pienso parar; mi compañero sintiéndose preso me golpea o tira del freno de mano. En este ejemplo yo estoy ejerciendo violencia contra mi acompañante y finalmente mi acompañante sobre mi, negarle a alguien el derecho a bajarse del coche es violencia implícita, golpear a una persona es violencia explícita.
La democracia al poseer un poder omnímodo se puede permitir usar tácticas de violencia de baja intensidad (implícita) como la de prohibir a cientos de miles de vascos ejercer su derecho al voto: no necesitan gases lacrimógenos, ni milicos, ni siquiera meter en la trena a nadie; basta con algo tan sencillo como no llevar las papeletas de un partido a los colegios electorales. Ante esta violencia implícita pero igualmente totalitaria ¿qué puede hacer el individuo aislado? Protestar con claridad y rotundidad como por ejemplo, ir a los colegios electorales a manifestar su descontento. Sin ejercer una violencia excesiva, sólo con gritos y pancartas, ya generan una situación con más salida mediática que la verdadera violencia generada por el cuerpo del Estado. Y así las víctimas de la ilegalización aparecen fanáticos liberticidas y los verdugos como padres de familia acosados cuando ellos solamente van a votar tan pacíficos.
Y vivieron felices y comieron perdices.

Sé feliz

martes, mayo 29, 2007

Érase una vez un pájaro

Hace unos meses leí "Once minutos" de Paulo Coelho; el libro no me gustó demasiado, algo ñoño y previsible, pero incluso en el peor libro se encuentran pequeños y grandes tesoros. Este texto es el tesoro que encontré en "Once minutos":

Érase una vez un pájaro, adornado con un par de alas perfectas y plumas relucientes, coloridas y maravillosas. En fin, un animal hecho para volar libre e independiente, para alegrar a quien lo observase. Un día, una mujer lo vio y se enamoró de él. Se quedó mirando su vuelo con la boca abierta de admiración, con el corazón latiéndole más de prisa, con los ojos brillantes de emoción. Lo invitó a volar con ella, y los dos viajaron por el cielo en completa armonía. Ella admiraba, veneraba, adoraba al pájaro.
Pero entonces pensó: " Tal vez quiera conocer algunas montañas distantes!. Y la mujer tuvo miedo. Miedo de no volver a sentir nunca más aquello con otro pájaro. Y sintió envidia, envidia de la capacidad de volar del pájaro.
Y se sintió sola.
Y pensó: " Voy a poner una trampa. La próxima vez que el pájaro venga, no volverá a marcharse".
El pájaro, que también estaba enamorado, volvió al día siguiente, cayó en la trampa y fue encerrado en la jaula.
Todos los días ella miraba al pájaro. Allí estaba el objeto de su pasión, y se lo enseñaba a sus amigas, que comentaban: Eres una persona que lo tiene todo.
Sin embargo, empezó a producirse una extraña transformación: como tenía al pájaro, y ya no tenía que conquistarlo, fue perdiendo el interés. El pájaro, sin poder volar ni expresar el sentido de su vida, se fue consumiendo, perdiendo el brillo, se puso feo, y ella ya no le prestaba atención, excepto para alimentarlo y limpiar la jaula.
Un buen día, el pájaro murió. Ella se puso muy triste, y no dejaba de pensar en él. Pero no recordaba la jaula, recordaba solo el día que lo había visto por primera vez, volando contento entre las nubes.
Si profundizase en sí misma, descubriría que aquello que la emocionaba tanto del pájaro era su libertad, la energía de las alas en movimiento, no su cuerpo físico.
Sin el pájaro, su vida también perdió sentido, y la muerte vino a llamar a su puerta. "¿ Por qué has venido?" le preguntó a la muerte.
"Para que puedas volar de nuevo con él por el cielo" respondió la muerte.
Si lo hubieses dejado partir y volver siempre, lo admirarías y lo amarías todavía más; sin embargo, ahora necesitas de mí para poder encontrarlo de nuevo.


martes, mayo 22, 2007

El peligro de los baobabs



En efecto, en el planeta del principito había, como en todos los planetas, hierbas buenas y hierbas malas. Por consiguiente, de buenas semillas salían buenas hierbas y de las semillas malas, hierbas malas. Pero las semillas son invisibles; duermen en el secreto de la tierra, hasta que un buen día una de ellas tiene la fantasía de despertarse. Entonces se alarga extendiendo hacia el sol, primero tímidamente, una encantadora ramita inofensiva. Si se trata de una ramita de rábano o de rosal, se la puede dejar que crezca como quiera. Pero si se trata de una mala hierba, es preciso arrancarla inmediatamente en cuanto uno ha sabido reconocerla. En el planeta del principito había semillas terribles... como las semillas del baobab. El suelo del planeta está infestado de ellas. Si un baobab no se arranca a tiempo, no hay manera de desembarazarse de él más tarde; cubre todo el planeta y lo perfora con sus raíces. Y si el planeta es demasiado pequeño y los baobabs son numerosos, lo hacen estallar.
"Es una cuestión de disciplina, me decía más tarde el principito. Cuando por la mañana uno termina de arreglarse, hay que hacer cuidadosamente la limpieza del planeta. Hay que dedicarse regularmente a arrancar los baobabs, cuando se les distingue de los rosales, a los cuales se parecen mucho cuando son pequeñitos. Es un trabajo muy fastidioso pero muy fácil".

Y un día me aconsejó que me dedicara a realizar un hermoso dibujo, que hiciera comprender a los niños de la tierra estas ideas. "Si alguna vez viajan, me decía, esto podrá servirles mucho. A veces no hay inconveniente en dejar para más tarde el trabajo que se ha de hacer; pero tratándose de baobabs, el retraso es siempre una catástrofe. Yo he conocido un planeta, habitado por un perezoso que descuidó tres arbustos..."

Siguiendo las indicaciones del principito, dibujé dicho planeta. Aunque no me gusta el papel de moralista, el peligro de los baobabs es tan desconocido y los peligros que puede correr quien llegue a perderse en un asteroide son tan grandes, que no vacilo en hacer una excepción y exclamar: "¡Niños, atención a los baobabs!" Y sólo con el fin de advertir a mis amigos de estos peligros a que se exponen desde hace ya tiempo sin saberlo, es por lo que trabajé y puse tanto empeño en realizar este dibujo. La lección que con él podía dar, valía la pena. Es muy posible que alguien me pregunte por qué no hay en este libro otros dibujos tan grandiosos como el dibujo de los baobabs. La respuesta es muy sencilla: he tratado de hacerlos, pero no lo he logrado. Cuando dibujé los baobabs estaba animado por un sentimiento de urgencia.

Antoine de Saint-Exupéry; El principito.

Desde que lo leí hace ya más de diez años me intrigó este fragmento de "El principito" de Saint-Exupéri... y durante mucho tiempo me pregunté cuál era el peligro de los baobabs. Aún hoy no estoy seguro de cual es este peligro del que nos intentaba avisar Saint-Exupéri. Quizás ya me haya convertido en una persona mayor pero, a pesar de esta contrariedad, he intentado averiguarlo mirando si en mi planeta han crecido esas malas hierbas que al principio son indistinguibles de los rosales pero que si las dejas crecer, sus raíces hacen que el planeta explote en mil pedazos. He de confesar que a poco que lo pensé me di cuenta que inadvertidamente he dejado crecer algún baobab en mi planeta; me di cuenta a tiempo y, aunque ya había crecido bastante, con ahínco y mucho trabajo logré casi deshacerme de él... pero me temo que sus raíces están enterradas profundamente en la tierra y hayan hecho un daño irreparable a mi planeta. Así estoy ahora agobiado por los baobabs que dejé crecer y que sólo con mucha fatiga conseguí talar no hace tanto tiempo. Fui un perezoso durante demasiados años pero creo que ahora he aprendido la lección, estoy atento a los brotes que nacen en mi corazón, los miro con mucho cuidado y nunca olvido revisarlos dos o tres veces al día. Algunas veces las malas hierbas son bonitas y piensas que no importan... grabe error. Al crecer lenta e inexorablemente los baobabs no tienen corazón ¿sabías que están huecos por dentro? y acaban por romper tu vida en mil pedazos. Yo no fui muy listo nunca, ni muy atento, ya te he dicho que fui demasiado perezoso durante algunos años pero ahora de verdad te digo que nunca olvides de deshacerte de las semillas de los baobabs nada más que las reconozcas. Si no lo haces un día te levantarás de la cama y escucharás un crujido; será tu corazón estallando por las raíces de los baobabs. Por favor amigo, ten mucho cuidado... es sólo cuestión de disciplina.

Sé feliz

jueves, mayo 17, 2007

Entrevista a Rene Scherer: hacia el apasionamiento y la alegría

El otro día de pura casualidad me encontré en el trabajo esta entrevista a René Schérer, filósofo francés, en las que el entrevistado aportaba algunas opiniones sobre la educación muy valiosas a mi juicio.

La huida hacia adelante es ya cansina en el ámbito de la educación, muy cansina. El palo, la autoridad o la disciplina es el refugio de la mediocridad pero antes de refugiarse en eso quizás convendría que nos enfrentásemos a nuestras frustraciones y demonios. Cuando sale en los medios que en el cuerpo docente se producen continuas bajas por depresión, más que en cualquier otro trabajo me hace preguntarme ¿qué educación estamos dando a nuestros jóvenes? ¿Hay mayor enseñanza que la de aprender a reir? Pienso esto y tengo miedo pero pronto se me pasa; mil tiranos y un millón de mentiras han pretendido borrar nuestras sonrisas; nunca lo consiguieron y no creo que lo consigan ahora.

Scherer en esta entrevista dice algo que debería encabezar el frontispicio de muchos centros de enseñanzas o de salas de profesores:

"En vez de ir a un concepto de la educación como reconstrucción de lo autoritario, hay que ir en dirección contraria: hacia el apasionamiento y la alegría"

Apostemos por ello.



(haz clic en la imagen para agrandarla)

Sé feliz

Post relacionado: Cómo funciona la educación

domingo, mayo 13, 2007

La vida sexual del chimpancé pigmeo

El chimpancé pigmeo (Pan paniscus) es una de las dos especies que componen el género de los chimpancés. La otra especie del género es el más conocido chimpancé común (Pan troglodytes). Otras formas habituales de referirse al chimpancé pigmeo son las de bonobo o chimpancé enano.
Las diferencias más llamativas del bonobo con respecto al chimpancé común son su gracilidad y una gran diferenciación facial entre sus miembros. Otra diferencia curiosa es que las hembras de los chimpancés pigmeos poseen unos pechos más prominentes que los de otros primates cuando no están en celo, aunque no tanto como las hembras humanas. Estos hechos, unidos a que caminan erguidos el 25% del tiempo que pasan en suelo firme, hacen que los bonobos tengan una apariencia más humanizada que la de los chimpancés comunes.
El chimpancé pigmeo fue descubierto en 1928 por el anatomista americano Harold Coolidge pero consideró que el espécimen atrapado era un miembro joven de la especie Pan Troglodytes. El mérito del descubrimiento del bonobo como especie diferenciada es atribuible a Ernst Schwarz en 1929. Los pocos miles de bonobos que quedan habitan al sur del Río Congo y al norte del Río Kasai (un afluente del Congo), en las selvas húmedas del África central. Esta especie está en grave peligro de extinción.
Un rasgo muy peculiar de este primate es su intensa actividad sexual. El bonobo y su vida social han sido idealizados por ciertos antropólogos y primatólogos como el ejemplo de la "edad de oro" de la humanidad, en donde la búsqueda del placer, el igualitarismo e incluso cierto matriarcalismo serían lo común. Aunque en ocasiones estas reflexiones extrapolan hechos de campos contrastados en otras ocasiones no es así, mas aún en el caso de que los datos de campo que utilizan los "idealizadores" de los bonobos fueran ciertos sus extrapolaciones son, por lo general, infundadas y excesivas. En este trabajo vamos a analizar la vida sexual de los chimpancés enanos y reflexionar sobre la posible relación entre la sexualidad bonobo y la sexualidad humana (téngase en cuenta que los bonobos y los humanos compartimos aproximadamente el 98% del material genético). Estas reflexiones deben ser tomadas como tales y no como investigaciones antropológicas.
La promiscuidad de las hembras y la tolerancia mutua de los machos que cubren a la misma hembra es poco frecuente en muchos mamíferos pero el los bonobos no sólo es habitual sino que es lo común. A diferencia que la variedad común de chimpancé, cuyas hembras son receptivas durante 6 o 7 días de los 35 que dura su ciclo menstrual, el chimpancé pigmeo copula durante todo el año y durante todo el ciclo ovulatorio sin disminución apreciable de la actividad sexual. La hembra, cuando está en periodo fértil, no da muestras evidentes de encontrarse en tal estado.
El bonobo es un primate hipersexual, en palabras de Marvin Harris. El pene del macho es mayor que el del ser humano en proporción a su tamaño corporal y la hembra posee el mayor clítoris de todas las especies primates y en los momentos de excitación sexual dobla su longitud; este hecho permite que las hembras, manteniendo relaciones homosexuales, simulen con movimientos la penetración que se produce entre relaciones entre machos y hembras. El frotamiento genitogenital entre hembras(también llamado tribadismo) es más frecuente en las tribus bonobos que las frotaciones macho-macho.
El sexo, aunque es habitual, no tiene lugar hasta que ambos individuos han indicado su predisposición con sonidos vocales y señales. Los bonobos utilizan la postura ventral-ventral con mayor frecuencia que los otros primates no humanos, manteniendo un contacto visual que de hecho se produce algo antes que iniciarse la relación propiamente dicha.
El antropólogo norteamericano Marvin Harris se pregunta en su libro "Nuestra especie" sobre el sentido de esta vida sexual tan intensa entre los bonobos. Evolutivamente podemos plantearnos qué sentido tiene perder tanto tiempo en una actividad que no sirve ni para la reproducción (al menos prioritariamente) ni para la alimentación que son las dos preocupaciones básicas de todo ser vivo. El "sexo a todas horas" de los bonobos no es eficaz para la reproducción o al menos no tanto como en los mamíferos en los que las hembras entran en celo. En otros mamíferos las hembras cuando están en estado fértil entran en celo y con un número pequeño de encuentros macho-hembra (a veces basta uno) la hembra queda preñada; como los bonobos no tienen estos indicadores de fertilidad y como el sexo, por su constitución anatómica, es para ellos sumamente gratificante practican sexo durante mucho más tiempo que el necesario para la mera reproducción. Esto, dice Harris, supone un enorme gasto de energía ¿qué sentido tiene este gasto de energía evolutivamente hablando?
Desde luego la economía de la evolución nos impide creer que esta inmoderación sexual tenga como motivo el echarle algo de sal a la vida del chimpancé enano. ¿No podría consistir que esta intensa vida sexual sea un medio para fortalecer los vínculos de cooperación entre machos y hembras? Ciertas diferencias entre la organización social entre los chimpancés comunes y los chimpancés enanos parecen apoyar esta idea.
En el chimpancé común las tumescencias sexuales de las hembras se asocian a un incremento muy significativo de la actividad sexual y a una mayor tolerancia de los machos hacia las crías. Según las observaciones los chimpancés comunes pasan, aproximadamente, un tercio de su tiempo formando grupos de machos acompañados por hembras y sus crías. Otra tercera parte trascurre en núcleos más pequeños compuestos por adultos de ambos sexos. El resto del tiempo viven en grupos formados exclusivamente por hembras con crías o por machos adultos. Los chimpancés pigmeos tienen una forma de organización social más homogénea.
Los bonobos tres cuartas partes de se tiempo lo pasan en grupos compuestos de adultos de ambos sexos, jóvenes y crías y sólo muy raramente se observa a estos primates formando grupos exclusivamente por machos o por hembras con crías y sin machos adultos. La mayor parte del tiempo, con diferencia, la pasan en grupos homogéneos, en cuanto sexo y edad, cuidando de su progenie, alimentándose, acoplándose entre ellos y desplazándose juntos. Esta conducta social comparada con la de los chimpancés comunes nos permite aceptar que la selección natural dotó a los bonobos de una intensa vida sexual con el fin de estrechar los vínculos solidarios entre los individuos del grupo. Este hecho se ve, además, apoyado por otra característica de la vida social de los chimpancés pigmeos y es que los machos bonobos comparten alimentos con las hembras y las crías en una mayor frecuencia que los chimpancés comunes.
Siendo la sexualidad humana tan parecida a la de los chimpancés pigmeos ¿qué conclusión podemos sacar? Podemos decir que el placer sexual es un don dado por la selección natural a nuestra especie para fortalecer nuestros vínculos sociales. Un rasgo característico del homo sapiens es su debilidad al nacer y su dependencia de la madre; es comprensible, por lo tanto, que cualquier "plus" evolutivo que fortaleciese los vínculos sociales entre los elementos del núcleo familiar se vería favorecido por la selección natural. De este modo, los machos y hembras que apareciesen más vinculados en el cuidado de las crías tendrían más posibilidades de que sus crías sobreviviesen mientras que aquellas parejas cooperativamente más distanciadas tendrían más dificultades en perpetuar su descendencia. La evolución potenció la sexualidad para potenciar los vínculos sociales que permitiesen el sostenimiento de las crías en particular y del grupo social en general.
De todo lo anterior podemos decir que la sexualidad humana no tiene una naturaleza eminentemente reproductiva (la hembra no muestra signos de fertilidad) sino social, contradiciendo así la idea de que el sexo sin fines reproductivo es un sexo "animalizado" ¡de hecho es lo contrario! El sexo con fines prioritariamente reproductivos es el que practican los animales. Por otro lado, parece que esta perspectiva también contradice la "naturalidad" del sexo compulsivo y desindividualizado que pretende vendernos los mass media; ya que, como vimos, el placer sexual tiene como fin evolutivo prioritario el establecimiento de uniones cooperativas.
Ni que decir tiene que en el hombre esto del sexo va más allá de lo natural y hunde sus profundas y verdaderas raíces en lo cultural pero ese es otro tema que va más allá de lo que me propuse con este artículo.

Fuentes:

Wikipedia
Marvin Harris; Nuestra especie; Alianza Editorial

Sé feliz

jueves, mayo 10, 2007

Sobre dar y recibir

Y el Maestro dijo:

“¿No habéis observado a los árboles frutales que dan sus frutos a cualquier hambriento que se acerca a ellos? ¿O conocéis alguna higuera que sólo diese sus higos al hortelano que la regó y cuidó y se los escondiese al caminante sediento o, incluso, al ladrón nocturno?
¿Por qué no sois vosotros así y dais vuestras dádivas sin llevar la cuenta de ellas? ¿O es que os parece más noble llevar un libro en vuestro corazón con el debe y el haber de vuestros gestos de amor? No seáis insensatos y dad en el gozo de dar porque sin recibir nada, lo tendréis todo.”

lunes, mayo 07, 2007

Como funciona la educación I


Leyendo el comic "Fábulas pánicas" de Alejandro Jodorowsky (que no es santo de mi devoción ciertamente) encontré la siguiente viñeta que da que pensar sobre el funcionamiento del sistema educativo. Haz clic en la imagen para ampliarla.

jueves, mayo 03, 2007

El Universo muerto

"Los hombres y mujeres a mi alrededor, hasta cuando me hablaban, eran únicamente figuras; yo había olvidado prácticamente que estaban vivos, que no eran meros autómatas. En medio de sus atestadas calles y reuniones, yo iba solitario y me sentía feroz (aunque era mi propio corazón, no el de otro, lo que estaba devorando) como el tigre en la selva... Para mí, el universo carecía de vida, de propósito, de volición y hasta de hostilidad; era una enorme, inconmensurable y muerta máquina de vapor, girando con la indiferencia de lo muerto para triturarme miembro a miembro... Sin esperanza, no tenía ningún miedo definido, ni del hombre ni del diablo. Y sin embargo, de modo extraño, vivía en un temor continuo, indefinido y agotador; era un hombre trémulo, pusilánime, temeroso de no sé qué; me parecía que todas las cosas, las de arriba, en el cielo, y las de abajo, en la tierra, iban a hacerme daño; como si el cielo y la tierra fueran las ilimitadas mandíbulas de un monstruo devorador, mientras yo, palpitante, permanecía a la espera de ser devorado"

Thomas Carlyle en su autobiografía citado en: A. Huxley; Las puertas de la percepción. Cielo e Infierno; Ed. Edhasa

miércoles, mayo 02, 2007

El domador tímido

En una ocasión un discípulo rico le dijo a su Maestro:

- Maestro, cada día acumulo un poco de valor, me desprendo de un vestido o de unas monedas de oro para que cuando pase el tiempo pueda renunciar a todo y buscar la verdadera sabiduría.

- Había un domador de fieras – respondió el maestro- que para aprender a domarlas empezó practicando con inocentes gatos, después pasó a domar perros y más tarde vacas y se decía: “Poco a poco aprenderé a domar leones, no puedo hacerlo de una vez...¡Seré un gran domador!”. Después de domar a las vacas decidió que era hora de intentar domesticar a un león pero, cuando entró en la jaula la fiera saltó sobre él y lo devoró. Si tienes entendimiento entenderás.

Sé feliz